Mostrando entradas con la etiqueta Asociacion Vecinos del Sardinero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Asociacion Vecinos del Sardinero. Mostrar todas las entradas

23 agosto, 2026

Comienzo de la obras del Sardinero Oeste


Comienzan las esperadas obras del Sardinero Oeste. Serán 12 meses de molestias, pero merecerá la pena. 

Durante los próximos  meses se renovarán pavimentos, accesibilidad, servicios y mobiliario urbano, además de mejorar el arbolado y los espacios públicos.

Se trata de una obra que da continuidad a la reforma del Sardinero Este y que permitirá tener, a los vecinos, turistas y personas que paseen por estas calles,  un barrio más accesible, cómodo, seguro y cuidado.  



03 agosto, 2026

El Sardinero también es un barrio

 El Sardinero también es un barrio

Pocas zonas de Santander son tan conocidas como El Sardinero. Sus playas, el paseo marítimo, los Jardines de Piquío o el entorno del campo del Racing forman parte de la imagen que muchos visitantes se llevan de nuestra ciudad. Son lugares que todos sentimos como propios y un patrimonio que merece ser cuidado y conservado.

Pero El Sardinero es mucho más que esa imagen. Es un barrio donde viven cientos de familias durante todo el año, donde hay niños que van al colegio, personas mayores que pasean cada mañana, vecinos que hacen la compra, utilizan el transporte público, acuden al centro de salud o, simplemente, quieren caminar con tranquilidad por las calles donde viven.

Desde la Asociación de Vecinos siempre hemos defendido que cuidar la imagen del Sardinero es una responsabilidad compartida. Precisamente por eso creemos que conservarlo significa hacerlo más cómodo, accesible y seguro para quienes lo habitan.

Las mejoras que proponemos no ocupan titulares ni requieren grandes inversiones, pero tienen impacto directo en la vida cotidiana. Una acera bien conservada, una calle mejor iluminada, una fuente pública en funcionamiento, un banco donde descansar o un paso de peatones más seguro pueden parecer actuaciones menores. Para quien las necesita, no lo son.

Todavía existen recorridos peatonales incompletos, puntos con iluminación insuficiente y pequeños problemas de mantenimiento que afectan a la movilidad y a la seguridad. Resolver estas cuestiones quizá no cambie la imagen de la ciudad, pero sí mejora la vida de quienes viven en ella.

Algo parecido sucede con el arbolado urbano. Los árboles forman parte de la identidad de Santander y nadie discute su valor ambiental y paisajístico. Conservar ese patrimonio también exige gestionarlo con equilibrio. Cuando reducen la iluminación, dificultan la visibilidad o generan un problema de seguridad, la respuesta no es enfrentar árboles y vecinos, sino aplicar criterios técnicos que permitan compatibilizar ambos intereses.

Cuando solicitamos poda, reparación de una acera o una mejora del alumbrado no lo hacemos por capricho. Detrás de cada propuesta hay personas concretas. Una actuación sencilla permite que una persona mayor vuelva a pasear con tranquilidad, personas con movilidad reducida recuperen autonomía o que un espacio público vuelva a ser un lugar de encuentro y convivencia.

Pedimos lo mismo que cualquier otro barrio de Santander, que las necesidades de sus vecinos sean escuchadas.

Las asociaciones vecinales son un cauce de diálogo entre quienes viven el barrio y quienes tienen la responsabilidad de gestionarlo.

Ese diálogo funciona cuando cada uno entiende cuál es su papel. Una asociación vecinal no tiene por qué pronunciarse sobre todos los asuntos de la ciudad. Hay decisiones urbanísticas, patrimoniales o técnicas que corresponden a profesionales y a administraciones competentes. Nuestra función es escuchar a los vecinos, trasladar sus necesidades y propuestas al Ayuntamiento.

Queremos reconocer la disposición que, en numerosas ocasiones, han mostrado las Concejalías de Barrios, Medio Ambiente y Cultura para escuchar nuestras propuestas. Gracias a esa colaboración se han llevado a cabo mejoras que hoy forman parte de la vida cotidiana del barrio.

Nuestro deseo es sencillo. Que dentro de unos años El Sardinero siga siendo un referente por la belleza de sus playas y de sus espacios públicos, pero también por ser un barrio cómodo, accesible, seguro y acogedor para quienes viven en él.

También queremos dejar claro que la Asociación Vecinos del Sardinero es una entidad independiente y apartidista. Hablaremos con la misma normalidad con quien gobierne y con quien ejerza la oposición. Escucharemos a todos y defenderemos siempre las mismas propuestas, porque nuestro único compromiso es con los vecinos.

Las asociaciones de vecinos no existen para hacer política. Existen para hacer barrio. Su utilidad se mide por su capacidad para mejorar, poco a poco, la vida cotidiana de las personas.

Ese seguirá siendo nuestro compromiso. Porque una ciudad también se construye escuchando a quienes la viven cada día.

Y porque El Sardinero no es solo un símbolo de Santander y de Cantabria. Es, ante todo un barrio.

Firmado, Junta Directiva AAVV Asociación Vecinos del Sardinero.

Publicado en el Diario Montañés el 1 de agosto de 2026. Ángela Casado.